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RRHH: Cómo gestionar a programadores en prácticas en tu empresa

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Hay empresas y departamentos de recursos humanos que por política no contratan a programadores en prácticas. El principal motivo suele ser que no saben gestionar a este tipo de perfiles (o no han sabido en el pasado), y no quieren volver a tener que vivir este tipo de experiencias, que en muchos casos derivan en situaciones poco agradables para las personas implicadas. Este artículo va dirigido a esas empresas.

Desde mi punto de vista es un error no darles la oportunidad a los programadores en prácticas siempre y cuando se sepa gestionar dentro de la empresa a este perfil de trabajador.

Si la empresa necesita personas que entren y empiecen a "producir" desde el primer día, evidentemente no deberían contratar a programadores en prácticas con este objetivo.

Ahora bien, si la empresa desde recursos humanos tiene un plan a medio plazo para desarrollar el talento y obtener un retorno a 2 años vista, tiene que aprender a gestionar este tipo de perfiles. Y, evidentemente, enseñar a alguien a trabajar no es fácil -ni agradable- en todos los casos y hay que estar preparados.

¿Qué es un programador con un contrato en prácticas?

Antes de entrar en el fondo del artículo, me gustaría aclarar que en España para poder acceder a un contrato en prácticas como programador hay que estar en posesión de un título universitario o de formación profesional de grado medio o superior, de títulos oficialmente reconocidos como equivalentes o de un certificado de profesionalidad específico.

La duración mínima del contrato será de 6 meses y máxima de 2 años, aunque dentro de estos límites y a través de Convenio Colectivo podrán establecerse distintas duraciones del contrato.

No existe un límite de edad. El único requisito fundamental es que el programador no haya finalizado su titulación hace más de 5 años si éste tiene más de 30 años, o 7 años si posee alguna discapacidad. Si es menor de 30 años, no se aplica ninguno de estos plazos.

La retribución del programador será la fijada en convenio colectivo, sin que, en su defecto, pueda ser inferior al 60% o al 75% durante el primer o el segundo año de vigencia del contrato, respectivamente. En ningún caso el salario será inferior al salario mínimo interprofesional.

No sé cómo se regula esta figura en otros países, pero, en mi opinión, cualquier persona con una titulación o formación acreditada y un contrato debería recibir siempre una remuneración digna a cambio de su trabajo. Trabajar gratis o mal pagado cuando se realiza un trabajo válido no es trabajar, es otra cosa: formación, un favor personal o, directamente, explotación laboral...

IMPORTANTE: existen otras figuras parecidas, como las prácticas no remuneradas, que forman parte del proceso formativo de los programadores, pero en concreto en este artículo me refiero a los programadores con un contrato en prácticas.

Es, en definitiva, un proceso de gestión de expectativas y de evaluación continua. Ni más, ni menos.

¿Qué esperar de un programador en prácticas?

La gestión de las expectativas es clave a la hora de trabajar con programadores en prácticas:

  • ¿Qué espera la empresa del programador?
  • ¿Qué espera el programador de la empresa?
  • ¿Son realistas las expectativas de ambas partes?
  • ¿Se acuerdan por escrito en un plan de desarrollo profesional?
  • ¿Se orientan o traducen dichas expectativas a objetivos o a tareas concretas medibles?
  • ¿Se hace un seguimiento periódico semanalmente de los progresos?
  • ....

Suena a mucho trabajo porque lo es y, además, sin retorno en el corto plazo.

El objetivo principal de los programadores en prácticas remuneradas es ofrecer al programador experiencia a cambio de la realización de una serie de tareas.

Al principio de este tipo de relaciones laborales es importante evaluar qué es capaz de hacer cada persona en ese momento, y tomarlo como punto de partida o "referencia base" para trabajar a partir de ahí.

El objetivo a corto plazo es ver que cada día que pasa estén más capacitadas que cuando llegaron. Con cada tarea que completan, hay que reevaluar sus habilidades actuales y ampliarlas esperando siempre un poco más, subiendo el listón.

Por supuesto, existe un estándar mínimo en función del trabajo que van a hacer, que es para lo que sirven las entrevistas. Se debe contratar a programadores en prácticas que tengan las capacidades básicas para empezar a trabajar y capacidad de aprender lo que no saben.

Aquí incluyo una pequeña lista de las cualidades que son de esperar de un programador en prácticas (y de cualquier persona con las que me gustaría trabajar, la verdad) al empezar:

  • Voluntad y la capacidad de aprender.
  • Conocimiento básico del tipo de trabajo que harán (por ejemplo, "Tendré que escribir código en C# que utilice Internet para enviar mensajes, lo que significa que necesito saber/aprender C# así como los protocolos de mensajería pertinentes").
  • Que tenga iniciativa propia, y proactividad.
  • Que en realidad quiera estar haciendo el trabajo: que se toma el trabajo en serio.

La selección de los candidatos

Para la empresa, la selección de este tipo de perfiles se debe tomar tan en serio como la de los demás puestos "permanentes". Como empresa no se puede llegar a la conclusión de que los programadores en prácticas no funcionan si no tomamos a los candidatos en serio desde el principio, y eso incluye la selección.

Conozco a muchas empresas que contratan en prácticas a los hijos de un conocido o de un cliente, por quedar bien y porque en realidad no tienen ningún tipo de expectativa fijada en el candidato en cuestión.

Meter a una persona en la empresa siempre tiene un impacto en la organización y en la cuenta de resultados. Mejor tomárselo en serio y dar y exigir cosas.

Si saben en lo que se están metiendo y están dispuestos a aprender y mejorar, entonces puedes esperar básicamente cualquier cosa de ellos con el tiempo y la práctica.

Hacerlo así no garantiza que la experiencia vaya a salir bien, pero si minimiza la posibilidad que salgan las cosas mal.

Plan formativo y objetivos

Por un lado, los objetivos de los programadores en prácticas deben centrarse más en la realización de tareas que en ratios o porcentajes. Y por otro, dentro de los objetivos también deberían poder realizar un plan formativo que le interese a la empresa en un plazo determinado.

En campusMVP tenemos cursos para programadores de calidad que son perfectos para trabajar y estudiar a la vez.

Si quieres contar tu experiencia como programador en prácticas remunerado o como empresa, no dudes en compartirla en la sección de comentarios.

 

Manuel A. Lores Manuel A. Lores González es licenciado en Derecho, especializado en la modalidad económico-empresarial. Tiene mucha experiencia como formador de trabajadores en activo y también como técnico de marketing en empresas del sector del software. En los últimos años además se ha especializado en la creación de contenidos para diversas publicaciones online. Ver todos los posts de Manuel A. Lores
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